Blog - Amy (La chica detrás del nombre)

Amy (La chica detrás del nombre)

Amy Winehouse

Amy (La chica detrás del nombre) de Asif Kapadia (2015)

Ser cantante es un don natural. Significa que estoy utilizando en el mayor grado posible el don que Dios me dio para usar. Estoy feliz con eso.

Aretha Franklin

 

Vuelvo del cine y me ha molestado ver otra vez el daño que puede llegar a hacer la prensa: papparazzis y medios de comunicación en general. Pues en ninguno de los testimonios que entrevista el director de cine Asif Kapadia en Amy, el documental sobre la cantante Amy Winehouse, se percibe tanta crueldad como sí sucede en las imágenes de los fotógrafos que la acosaban en la puerta de su casa o de algunos presentadores de televisión -que se hacen llamar ‘showman’-, y en su momento fueron capaces de bromear y ensañarse con los trastornos alimenticios o las adicciones de la artista.

Por lo demás, desde el respeto y la sorpresa por una voz diferente, especial y evocadora, hay que decir que el documental resucita a Amy Winehouse (o casa de vino) y nos permite aproximarnos a ella desde que era una niña. De esta forma, algunos episodios que muestra Kapadia resultan casi reveladores para interpretar lo que después, vino y la condujo hasta una muerte joven. Al parecer, Mitch, su padre, ha pillado un buen rebote con la película porque entiende que se le acusa de no haber sido todo lo responsable que se le exigiría a un padre, pero os aseguro que ni el hombre queda tan mal ni esto justifica absolutamente nada.

Hasta Blake Fielder-Civil (el que fuera su marido y mantuvo con ella una relación bastante tortuosa) nos muestra su lado tierno. Y es que esta vez es más Amy que nunca, y aunque sea inevitable que su vida estuviera y esté rodeada de morbo, esta es la historia de una chica judía que llevaba el Soul en su ADN. Y ahora muchos dirán que Amy Winehouse está a años luz de Billie Holliday o Sarah Vaughan pero a juzgar por vosotros mismos, no es que cantara como una negra sino que su voz es un registro único en sí mismo. Y sí, sus letras puede que sean un poco endogámicas, pero es innegable que en su música hay mucha personalidad, y esto, el arte lo agradece. Supongo que por eso obtuvo cinco Grammy’s.

Luego también hay ratos de la película en los que uno cree estar asistiendo en directo a un concierto de Amy Winehouse (sea en Londres, Nueva York o Belgrado), sólo que cuando se quiere dar cuenta, el plano ha cambiado. Más de cien entrevistas registradas, y algunas voces muy hondas. Seguramente pueda servir para meter en los programas de educación contra la droga porque es triste observar la realidad de su destrucción.

Maravilloso trabajo de documentación, y por las últimas noticias, quedamos a la espera del documental que con Reg Traviss (último noviete de Amy), dice que va a sacar el padre (Mitch Winehouse) con testimonios más verdaderos. La verdad que más verdaderos, parece difícil.

Yo me quedo con el brillo en sus ojos y que lo que dijo de que por la música moriría. Y es que reducirla a una ionqui es de patosos. ¿Tendrán un limbo propio los del Club de los 27?

Os dejo pensando en esto, que disfrutéis de las vacaciones y nos vemos algún día en algún cine o dónde pongan una buena película. Gracias a todos los que nos han leído. Nos despedimos a la francesa. Ha sido un gusto y un placer.

Elisabeth Giraduier

Productora audiovisual Madrid

Related Posts

Productora audiovisual Madrid